De “pena ajena” administración de Pineda: Gerardo Sánchez

Foto archivo Obture Press Agency

San Juan del Río, 08 de octubre 2015.- La situación financiera que fue heredada a la nueva administración municipal da “pena ajena”, afirmó el ex diputado local y ex presidente de la comisión de Hacienda en la LVII legislatura, Gerardo Sánchez Vázquez.

Luego de que se diera a conocer el boquete financiero por casi 118 millones de pesos que persiste en el municipio, el también ex candidato a la presidencia municipal, precisó que los ex funcionarios deben rendir cuentas y, del mismo modo, las autoridades actuales están obligadas a iniciar los procedimientos legales correspondientes.

Ante los representantes de los medios de comunicación, se dijo avergonzado por el estado en que se encuentra la administración local, y conminó a que esto no afecte los servicios otorgados a la ciudadanía.

“Me da pena ajena que una administración saliente emanada de mi partido entregue malas cuentas (…) creo que la responsabilidad se debe asumir”, precisó Gerardo Sánchez.

En este mismo sentido, lamentó que el edil del periodo 2012-2015 haya pretendido aclarar esta situación a través de los medios de comunicación y no mediante los mecanismos de transparencia establecidos por las entidades gubernamentales.

Destacó también la responsabilidad que tiene el alcalde actual, emanado del Partido Acción Nacional (PAN), y quien fuera su contrincante en los comicios pasados; Guillermo Vega Guerrero, para que presente las observaciones correspondientes en un plazo no mayor a 15 días hábiles para el saneamiento de las finanzas.

Agregó que también al interior del PRI sería conveniente revisar la labor desempeñada por Pineda Morales, ya que dijo, los estatutos de esta institución política marcan también responsabilidad en el servicio público, por lo que es necesario que haga una evaluación de la labor de Pineda Morales.

Al calificar por segunda ocasión el ejercicio público del trienio pasado, otorgó un 9, en la escala del O al 10, en materia educativa, y “una calificación reprobable” en el ejercicio de la administración.